El Doctor Diego González Rivas ha impartido en Damasco la primera masterclass de cirugía Uniportal VATS que se celebra en Siria, un hito para la cirugía torácica del país desarrollado en el marco de una nueva misión internacional de la Fundación Diego González Rivas. El curso, celebrado entre el 26 y el 28 de agosto en el Hospital Universitario Nacional de Damasco, combinó sesiones teóricas con cuatro intervenciones quirúrgicas en directo y situó al centro entre las referencias de la región en cirugía torácica mínimamente invasiva.
La convocatoria reunió a cirujanos llegados de distintas ciudades de Siria y de países vecinos, atraídos por la posibilidad de ver operar al creador de la técnica. Durante las jornadas, el Doctor Diego alternó las clases magistrales con el quirófano, mostrando paso a paso un abordaje que permite operar el tórax a través de una única incisión de dos a tres centímetros, sin necesidad de abrir el pecho. Dos de los pacientes eran dos jóvenes, una chica de 14 años y un chico de 17, que tenían bronquiectasias.
El momento más comentado llegó con una de las cirugías en directo, una lobectomía inferior izquierda para tratar una malformación arteriovenosa, una anomalía vascular que rara vez se ve en un quirófano y que el Doctor Diego resolvió ante la mirada atenta de decenas de especialistas. «Muy rara de ver», resumió durante la retransmisión, mientras completaba la resección con la misma naturalidad con la que aborda los casos más complejos en cualquiera de los más de 140 países donde ha operado.
Fiel al propósito que sostiene cada misión de la Fundación, la jornada no terminó en el quirófano. El Doctor Diego entregó al equipo sirio un conjunto de seis instrumentos quirúrgicos —entre ellos un disector, un grasper, un aspirador y una espátula curva— para que el hospital pueda seguir practicando cirugía mínimamente invasiva mucho después de que el equipo internacional haya regresado a casa.
«Es una donación para vosotros, de nuestra fundación, para vuestro hospital, para ayudaros a mejorar la cirugía mínimamente invasiva», dijo al hacer entrega del material. Porque el objetivo último de cada misión no es solo operar, sino dejar en cada país un equipo capaz de continuar el camino por sí mismo.
Esa lógica adquiere aquí una dimensión particular. Damasco concentra algunos de los principales hospitales universitarios de Siria y buena parte de la formación de sus médicos, en un país cuyo sistema sanitario aún arrastra el desgaste de más de una década de guerra. Según Naciones Unidas, 12,8 millones de personas necesitan asistencia sanitaria en Siria en 2026, y solo el 57 % de los hospitales y el 30 % de los centros de atención primaria funcionan plenamente, lastrados por la falta de personal, equipamiento y suministros.
En ese contexto, enseñar la técnica y donar instrumental no es un gesto simbólico, sino una manera de dejar instalada una capacidad médica que permanece cuando el equipo internacional ya se ha marchado.
El Hospital Universitario Nacional de Damasco distinguió al Doctor Diego con una placa de honor por su papel en la formación de sus especialistas, y la televisión nacional siria se hizo eco de una visita que, para muchos cirujanos del país, supuso su primera toma de contacto con la técnica. Como en las últimas misiones, la actividad se desarrolló íntegramente en un hospital colaborador, con el Doctor Diego operando junto al equipo local y sin necesidad de recurrir a la Unidad Móvil de Cirugía.

Con esta incursión en Siria, la Fundación Diego González Rivas suma un nuevo país a la red de misiones hospitalarias internacionales con las que lleva la cirugía torácica avanzada allí donde la geografía o los recursos la mantienen fuera del alcance de la mayoría.
Damasco es una parada más de un agosto extraordinario, que ha llevado al Doctor Diego a operar en siete países repartidos por cuatro continentes en apenas un mes, con nuevas misiones ya previstas en Chad y Sierra Leona. Allí, como en Damasco, la cirugía mínimamente invasiva sigue siendo para muchos pacientes la única puerta de entrada a un tratamiento que de otro modo nunca alcanzarían.
Así lo han contado en la televisión nacional siria:
















